Mostrando entradas con la etiqueta De traición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De traición. Mostrar todas las entradas

23.7.12

Dolor en silencio (total indiferencia)


Cultivas en silencio
 ese dolor inmenso,
el llanto apretujado
que acalla tu tormento.
Un mundo indiferente
de machismo ciego
no quiere ver tus manos
atadas al infierno.
Una justicia injusta
que no siente tu miedo,
que no ve a tus retoños
presenciando el desprecio
del puño del cobarde
que somete tu cuerpo
al peor de los vejámenes
cual si fuera un objeto.
Nadie nota tus ojos
pidiéndonos un gesto
una ayuda, una mano
una caricia, un beso.
Total indiferencia.
Casi peor que el desprecio
que la imponente bestia
le propina a tus sueños.
Y te quedas allí….
en lo oscuro escondiendo
esas marcas violentas
del maltrato siniestro,
sabiendo que otra vez,
en cualquier momento,
ese perro rabioso
astillará tus huesos.

22.7.12

Dehiscencia


No me pidas que perdone tu desliz
esta herida jamás, nunca tendrá una  cicatriz
yo soñaba  que a mi lado eras feliz
pero es obvio que bebías otro anís.
No comprendo tu puñal de filo gris
que en mi espalda se clavó profundo y vil
y aunque el golpe fue asestado tras de mí
fue mi pecho el que se abrió casi sin fin.
Mucho tiempo ha de sangrar la herida, sí
ríos rojos correrán dentro de mí
y el dolor  es tan grande  que no va a permitir
que un igual amor vuelva un día a sentir.
No es rencor.  Es tristeza, es lamento, es morir
victimar esperanzas,  ilusiones que a tu lado tejí
eso duele,  porque entero, todo me vertí
a tu río de vida,  tumultuoso, atormentado e infeliz.
No me pidas que confíe un día en ti
no pretendas que otra vez vuelva a sentir
ese anhelo de entregar mi vida así
como entrega el perfume una flor de tu jardín.

20.7.12

Las sábanas de mi cama


Las sábanas de mi cama
saben de mi amor que te ama,
saben de mi cuerpo ardiente
ofreciendo mi simiente.
Las sábanas de mi cama
conocen tus dotes de dama,
saben lo de nuestra piel,
saben de besos de miel.
Las sábanas de mi cama
saben cuando estás en llamas,
conocen la perfección
de tu éxtasis y pasión.
Las sábanas de mi cama
saben que mi voz te llama
cuando extraño tu presencia,
cuando me duele tu ausencia.
Las sábanas de mi cama
guardan manchas del amor,
guardan sueños escondidos,
guardan lunas, guardan sol.
Las sábanas de mi cama,
nuestras cómplices de nido,
guardan celosos secreto
de que tienes un marido.

10.4.12

Talvez ese día



Talvez algún día, cuando ya no duelas,
cuando por las noches no llore tu ausencia,
cuando en mi universo no seas mi estrella,
cuando seas nada y tu recuerdo muera,
talvez ese día…
talvez ese día vuelva a abrir mi puerta
a tus blancos dientes, a tus ojos de perla,
a la mansedumbre de tu piel canela
y al agua bendita que moja tu lengua.
Pero, amada mía, tenlo bien en cuenta,
no pidas amor, no sueñes quimeras,
no desees besos ni manos sinceras…
Talvez ese día… talvez ese día yo ya no te quiera.