18.11.16

Injusticia social


Hoy la vi
En un carro tirado por un caballo flaco
En la cara resignada del cochero
Y en su carga de bazofias y cacharros.
Hoy la vi
En las costillas de un niño abandonado
En la bolsa asesina que inhalaba
Y en sus ojos de futuro desangrado.
Hoy la vi
En las monedas que pedían unas manos
En una mesa vacía de alimentos
Y en un bolsillo que no tiene ni un centavo.
Hoy la vi
En la tristeza de un desocupado
En su mirada perdida e impotente
Y en el latir de su corazón acorralado.
Hoy la vi
En las arrugas dolientes de un anciano
En las ropas harapientas de un mendigo
Y en el asir enclenque de sus manos.
Hoy la vi
En la torpeza de un pibe de mi barrio
En su ignorancia que no ha tenido escuela
Y en sus palabras de escaso diccionario.
Hoy la vi
En el manso sentir  de un inmigrado
En su hablar distinto y cauteloso
Y en su temor a ser discriminado.
Hoy la vi
En la impudicia de unos pies descalzo
En el llanto de hambre de un niñito
Y en el dolor de unos padres desahuciados.
Hoy la vi
En una niña con un crío entre sus brazos
En un banco vacío de una escuela
Y en un cuaderno con sus hojas en blanco.
Hoy la vi
En dos botellas de vino, del barato
En el alma que a ellas se aferraba
Y en la falta de un puesto de trabajo.
Hoy la vi
En los ranchos de chapa de mi barrio
En la canilla sin agua; en la letrina
y en la basura que revuelven unas manos.
Hoy la vi
Pasearse obscena y con descaro
En un coche que cuesta un tanto más
Que la casa que no tienen mis hermanos.
Hoy la vi
En un restorán de esos, de los caros
Donde el patrón paga un plato de comida
Al mismo valor que el salario de un empleado.
Hoy la vi
en la billetera de un señor acaudalado
En la conciencia sucia del usurero
Y en el erario que tienen hoy los bancos.
Hoy la vi
En el traje que usa el diputado
En el vestido de la presidente
Y en los gastos reservados del estado.
Hoy la vi
La vi y la veo en todos lados
Y la seguiré viendo mientras viva
 Muy a pesar mío y de mis hermanos.

Incertidumbre

Puede que esta noche mi cuerpo cabalguen
los muslos caoba de mi hermosa amante,
puede que en mi alma nudos se desaten
al beber sus senos, al sudar su carne.
 
Puede que llegara vestida de ángel
batiendo en sus alas sus besos granate,
puede que mi piel estremezca sus acres
al sentir la suya, posarse, posarse.

Puede que mis manos una danza bailen
de caricias tenues en su espalda suave,
puede que las suyas mil surcos resalten
en mi fuerte pecho cuando Ella  estallare.

Puede que mi boca su boca se calce
y seamos agua en un mismo cauce,
puede que fundamos al amor sin partes
y que mi simiente se mezcle en su sangre.
…..
Pero si esta noche Ella no llegare…
puede que sus piernas… otro amor cabalguen.

16.11.16

El náufrago

Me dio para que bebiera
mas yo no quise beber;
Me dio para que comiera
Y yo no quise aceptar;
Fue entonces que me dio un beso
¡Ah qué manjar!

14.11.16

LSD


Es difícil escapar al hechizo
De tu planeta de encantos y vicio,
De tu mirada de carbón encendido
Que te toma o te lleva al olvido.

Es difícil la vida contigo,
Si no estás me muero, si te veo vibro
Y el pensarte me rasga por dentro
Y el desearte me mantiene vivo.

Es difícil no estar malherido
Si sé que no te tengo, pero estás conmigo
Y la ambivalencia de tu juego me postra
Aún cuando tu cuerpo se funde en el mío.

Es difícil pensar en olvido
Cuando a cada instante te llevo conmigo,
Cuando tu sonrisa ilumina mi alma,
Cuando tu perfume me brinda el oxígeno.

Es difícil no estar en peligro
Si constantemente me tenés al filo,
Pero tu puñal no mata, aunque hiere
Y mi corazón sangra pero no muere.

Es difícil la vida contigo
Pero más difícil si no estás conmigo
Porque mis mañanas por vos son soleadas
Con vos quiero todo, sin vos no soy nada.

13.11.16

Evanescencia


Mañana no seré la misma arena,
Pero estaré erigido del mismo barro
Cuando el camino de la luz me reaparezca
En otro cuerpo, en otro tiempo, tirando de otro carro.
Yo sólo tengo mi mirada de lámpara torcida
Mis besos escamados y las manos mugrientas.
Un alma de golondrina viajera me habita
En el cósmico arcoíris del tiempo,
Que con su fuego insaciable
Devora los recuerdos
Como si fueran rama seca.
No sé de dónde vine, ni adónde iré
Cuando en un próximo otoño
Sea sólo un mendrugo en la tierra.
La nada talvez. Pero tan bello como un haz de luna.

13.10.16

Un eterno amor

Justo al doblar la esquina algún día puedes encontrar a tu único amor.

Una única sonrisa, un único sol, un único día, 
un único amor.
Una única vivencia, una única canción, un único deseo, 
un único amor.
Resultado de imagen para un solo amor eternoUna única caricia, un único sudor, una única noche, 
un único amor.
Una única mirada, un único fulgor, un único orgasmo, 
un único amor.
Una única mañana, un único albor, un único café,
 un único amor.
Una única lágrima, un único dolor, un único "hasta siempre"...
Y un eterno amor.

30.9.16

Equívoca


Te creíste nieve eterna, y tan sólo eras escarcha,
apenas frío rocío, de invierno por la mañana.
Te pensaste perdurable rodando la vía láctea,
pero estrella fugaz eras  pasando por mi ventana.
Te sentiste omnipotente como el sol en la montaña
mas sólo fuiste el calor que proporcionan las brasas.
Te soñaste ser la reina de la belleza mundana.
Es cierto. Eres muy bella, pero con eso no alcanza.
Y te vestiste  de fuego para calentar mi cama,
y con fuego me quemé hasta llagar mis espaldas.

Te moriste.
Te sepulté muy dentro de mi alma,
y aunque duele tu recuerdo carcelero
se crece en la condena y la batalla.
Ya no bebo la miel de la esperanza,
ya no te sueño  junto a mí por las mañanas.
Creíste ser volcán y sólo quedas lava,
creíste ser bandada, pero tan sólo eres
un pequeño par de alas.

Epidemia de soledad

Noche de sábado en la city;
Atiborra los bares un ciego vendaval
Con su bullicio y su música ligera,  no se escuchan,
Resultado de imagen para soledad y tristezaEstán infectados por el virus de la triste soledad.

Ella está sentada absorta en el sillón,
Mira la televisión,  pero sin mirar
Ha caído en el templo de los nidos vacíos,
Está infectada con el virus de la triste soledad.

Él está tirado allí en la calle,
Pasan miles, sin que nadie perciba su pesar,
Pues cayó en la maraña de la indiferencia;
Está infectado con el virus de la triste soledad.

Ella está parada ahí en la esquina,
Muestra su cuerpo con total liviandad,
Vende su carne por míseras propinas, nada le importa;
Está infectada con el virus de la triste soledad.

Él pide limosnas en los trenes,
En esas vías que a ninguna parte van,
Está infectado sin que nadie lo perciba
Con el virus de la triste soledad.

Él se dirige cada día a la oficina,
Trabaja miles de horas sin parar,
Lo aterra volver a la oquedad de su casa;
Está infectado con el virus de la triste soledad.

Él está del otro lado de las rejas
Cumpliendo una condena social,
No lo rozan ni las manos podridas de los carceleros;
Está infectado con el virus de la triste soledad.

Él navega en el alcohol que lo domina,
No tiene un futuro en qué pensar,
Lo acuchilló profundamente la amnesia de la vida;
Está infectado con el virus de la triste soledad.

Ella y él ya llevan una biografía,
Prometieron para siempre juntos estar,
Hoy no se hablan, no comparten sus miserias;
Están infectados con el virus de la triste soledad.

Ella dice: - más vale sola que mal acompañada,
Acaricia su perro, bebe tinto y fuma sin cesar,
Tiene terror de mirarse en el espejo;
Está infectada con el virus de la triste soledad.
  
Ellos fuman paco en el cordón de la vereda,
Toman birra e inhalan poxi-ran,
Son eslabones de la rota familia;
Están infectados con el virus de la triste soledad.

Son muy pocos los que pueden percibir esta epidemia
De no tener un abrazo que nos pueda abrazar,
De no tener un fuego para calentarnos,
De no tener una oreja que nos quiera escuchar.

La ciudad se proyecta en rascacielos,
En vanidosos y analfabetos de la afectividad,
No advierten que avanza presurosa
La epidemia del virus de la triste soledad.

Esta peste destruye la esperanza,

Te condena y te lleva a ese lugar
En el que no puedes escapar de ella,
Del laberinto de la dolorosa soledad.

Y yo estoy aquí, hundido en mis poemas
Como un náufrago que no tiene salvación, ni la tendrá;
Impotente de batallar con ella,
Con la epidemia de la triste soledad.